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9/10/14

Congreso Lo Que De Verdad Importa


Una vez más, Shane O'Doherty participará como ponente en el congreso Lo Que De Verdad Importa, que se viene celebrando desde hace años en varias ciudades de España con el fin de acercar a los jóvenes valores humanos universales a través de ponencias universales.

Shane estará mañana, 10 de septiembre, en el congreso de Barcelona y el día 29 en el de Valencia. El año pasado participó en el de Zaragoza y en 2010 en Madrid.

En el congreso Shane expondrá a los jóvenes su trayectoria de vida y contará qué fue lo que le llevó a ofrecerse como voluntario para luchar en el IRA, pero, sobre todo, por qué decidió arrepentirse y renunciar a la lucha armada.






Junto a él participarán Miriam Fernández, que ya participó con Shane en el de 2010, y Albert Bosch, deportista, emprendedor y escritor.

Podréis seguir el congreso den directo a través de la web de la organización: www.loquedeverdadimporta.org








28/5/13

Fue jefe de explosivos del IRA en el inicio de los 70

Un exjefe del IRA advierte de que los más radicales de ETA no tienen intención de hacer concesiones

Teinteresa.com 27/05/2013 - Íñigo Rodríguez / @inigorodriguez 
  • El exdirigente del IRA asegura que para llegar a la paz "ETA tendrá que ceder cosas que sus más radicales no están por la labor".

  • Además, advierte de que los demócratas tendrán que tomar "una amarga píldora" de concesiones para terminar con el conflicto.

Shane O Doherty, exdirigente del IRA

 Shane O'Doherty (1955, Derry) fue el Jefe de Explosivos del IRA (grupo terrorista irlandés) durante más de cinco años. En 1970 se unió como colaborador de la organización terrorista y en 1972, tras vivir de primera mano el domingo sangriento en el que el ejército inglés mató a 14 personas e hirió a otras 30 disparando sobre una manifestación, se unió a la banda. Un año más tarde fue enviado a Londres para comenzar una campaña de envío de cartas bomba a políticos, periodistas, personalidades y jueces ingleses. Entre éstas, logró que una de las bombas llegara a la residencia del primer ministro inglés, por aquel entonces Edward Heath. No se sabe con certeza el número de heridos o muertos que produjeron las bombas de O´Doherty.

Apenas dos años después, en 1975, fue arrestado por estos hechos. Inmediatamente fue enviado a prisión y condenado a un total de 30 cadenas perpetuas. Él cuenta que en una vez en la cárcel, donde según denuncia recibía frecuentes palizas por parte de las guardias, comenzó a reflexionar sobre lo que hizo y a leer los evangelios. A partir de ahí, se inició un proceso por el que terminó arrepintiéndose de sus atentados, pidiendo perdón a sus víctimas, defendiendo la paz como el camino político a la solución de los problemas y escribiendo libros como 'No Más Bombas', en donde aboga por el abandono de todo tipo de violencia por parte de IRA y de ETA.
O´Doherty no recuerda cuántas bombas puso. "Quizás 200 ó 300". Lo que sí sabe, y cuenta con orgullo, es que años después de enviar las cartas bombas "envía cartas de perdón y arrepentimiento a las víctimas".
Hoy, Teinteresa se ha puesto en contacto con O´Doherty porque el fiscal de la Audiencia Nacional Carlos Bautista ha asegurado que el Ministerio del Interior baraja, en informes secretos, la posibilidad de que ETA vuelva a cometer atentados. Precisamente, un reciente informe de Europol también advertía de esa eventual escisión, una posibilidad que miembros de la lucha antiterrorista han deducido también de alguno de los últimos comunicados de la banda.
El exterrorista no descarta esa posibilidad (al igual que ha habido varias escisiones violentas dentro del IRA) "aunque si se produjera alguna sería, además de una profunda pena, un nuevo paso de ETA en un camino de sangre que no tiene retorno".

Ambas partes van a tener que ceder para un acuerdo

O' Doherty parte de la base de que "no hay una relación directa entre la experiencia de diálogo de Irlanda e Inglaterra sobre el fin de la actividad del IRA y la española para intentar un pacto que busque el fin definitivo de los atentados de ETA". Aún así, advierte de que hay diferencias como que " los más intransigentes de ETA no están dispuestos a pasar por algunas de las cesiones más importantes a las que se comprometió el IRA para negociar con los gobiernos (irlandés e inglés). Me refiero al hecho de que el IRA se comprometió a destruir sus armas con testigos internacionales reconocidos por las partes y también acordó deshacer su organización por completo".
El de Derry recuerda que el camino para ello no fue fácil y que "la cesión definitiva del IRA para la destrucción de sus armas tuvo muchos inconvenientes, y perdió credibilidad cada vez que había una quiebra del cese de la violencia. Después de algunos años, ahora se acepta que el IRA ya no existe como forma de organización", O´Doherty bromea con que "se le encuentra más en Facebook que en las calles".

Y aunque se muestra muy crítico con la postura de ETA, también lo es con la del Gobierno. O´Doherty, que defiende que no exista una negociación hasta que no haya una prueba fehaciente de la entrega de armas, asegura que "hay otros principios básicos de la disolución del IRA en Irlanda que no serían acogidos de buen grado por los demócratas españoles más radicales".
Entre estas medidas, que podrían levantar serias ampollas entre grupos políticos o los familiares de las víctimas, recuerda que el gobierno británico acordó, en respueta al fin definitivo de la violencia y de la disolución del IRA, "poner en libertad a prisioneros para que volvieran a integrarse en su comunidad y trató de hacer generosas ofertas a activistas que todavía estaban huídos en el país o en el extranjero". Junto a esta medida, asegura que "el acuerdo incluía en algunos casos el arresto y enjuiciamiento de quienes salieran de sus escondites, y su consecuente envío a prision durante dos años.
Antes de las críticas a esta medida, que él sabe que las hay, afirma que "es una solución imperfecta, pero funcionó".
Por eso, O'Doherty asegura que "no cabe duda de que la puesta en libertad de los prisioneros irlandeses ha sido necesariamente una amarga píldora para la democracia. Pero también ha sido una prueba milagrosa de que estos prisioneros políticamente motivados hicieron lo que se les dijo y lo que debían: permanecieron alejados de la violencia". Aún así, hubo "un pequeño grupo de disidentes" que se negaron a colaborar con el gobierno, "pero también hubo miles de exprisioneros volvieron a sus casas y viven allí una vida sin culpas". Para llegar a esto, "todas las partes tienen que ser muy valientes".

España necesitará una "paz milagrosa" como la irlandesa

El camino a la paz irlandesa (que aún no se ha completado) ha estado lleno de trampas. O' Doherty recuerda que "durante el largo proceso de decir adiós al IRA hubo peligros y patinazos que llenaron de baches el día a día y lejos de ser perfecta". Además, durante el proceso "hubo casos de violencia y asesinatos que dieron oportunidad a determinados medios y partidos políticos a clamar que la democracia estaba siendo minada".

Sin embargo, "después de que todo ese orgullo y esa dureza se calmara, hemos alcanzado una milagrosa paz en Irlanda donde el Sinn Fein continúa buscando la fórmula de honrar la memoria de las víctimas que el IRA dejó, expresar su respeto a los derechos humanos y saber qué pasó con mucha gente que fue asesinada o desapareció".

Al igual que en Irlanda se está viviendo este proceso, O´Doherty cree que "ETA no puede esperar una vuelta rápida después de tantas años de violencia, asesinatos y extorsión y pretender que pueden cubrir todo esto con argumentos políticos, hay cuestiones éticas y morales que tendrán que desenredarse lentamente", advierte O´Doherty hablando sobre cómo será el proceso.

"Las víctimas de la violencia innecesaria, y sus familias, tienen derecho a escuchar un perdón de ETA, que debe ser definitivo, sincero y no sujeto a celebraciones deshonrosas en las que se defienda cosas como la salida de presos. Estas reivindicaciones deben, en su conciencia, estar por detrás de la gente de España y decir, un día, que la violencia fue por completo errónea. La lucha armada fue un callejón sin salida. El proceso democrático es la único camino sensato y moral para el cambio político".
Se necesita gente ciertamente muy valiente para andar la ciénaga moral para llegar a la paz. Sería recomendable reflexionar una frase del Hamlet de Shakespeare: "cuanto menos mereces, más mérito tiene tu recompensa":

http://www.teinteresa.es/mundo/ETA-IRA-negociacion-paz-o-_doherty-Irlanda-Pais_Vasco_0_926909090.html

23/3/10

Belén Palancar. La Gaceta, 31 de enero de 2010, Madrid

“Nadie puede negociar con gente que está dispuesta a matar a inocentes”

Shane O’Doherty, el ex terrorista del IRA que pidió perdón

Dice que la sombra de su pasado como terrorista aún le persigue. Tras pasar 14 años entre rejas y pedir perdón a sus vícti­mas, Shane O’Doherty confiesa que aun así lleva­rá el letrero de asesino cargando en su espalda toda su vida. Pero él ase­gura que aunque no lo pueda borrar, su fe y su acercamiento a Dios le cambiaron la vida.
Shane escribió un libro, No más bombas, en el que cuenta cómo la cárcel le ayudó a quitarse la venda y a comprender que “la vio­lencia no tiene ninguna jus­tificación y mientras los terroristas no se den cuen­ta de ello, no hay nada que hacer”. Algo que según el ex revolucionario, todos los Gobiernos deberían tener en cuenta.


-Hace un mes un policía del Ulster resultó herido a causa de una bomba. El año pasado dos soldados británicos murieron a manos de unos disiden­tes del IRA. Algunos expertos puntualizan que el final de esta orga­nización terrorista en Irlanda del Norte no está escrito. ¿Comparte usted esta opinión?
-El 95% del IRA abando­nó completamente la gue­rra y dejó las armas en 2005. Esto fue un autén­tico milagro, pero sucedió en un momento en el que la banda terrorista ya no contaba con el mismo res­paldo. La mayoría de católicos estaban de acuerdo en acabar con la tragedia gracias al impor­tante papel de la Iglesia católica. Se apoyó la vía democrática y el Sinn Fein consiguió una mayor representación en el Par­lamento. Ahora la pobla­ción aplaude las decisio­nes tomadas por el parti­do que cuenta ya con 24 diputados en la Asam­blea. Por eso, los que apo­yan a esa minoría de disi­dentes son casi invisibles; son muy pocos y carecen de respaldo.


-¿Qué fue clave para dicho cambio?
-Sin duda, la actitud de la gente. La comunidad internacional ha cambia­do y la policía ha ayudado a restablecer la paz. Yo vivo en Dublín, pero cuando viajo por mi país me doy cuenta de que muchos de estos disiden­tes no provienen de Irlan­da del Norte, si no de pequeños pueblos de la República. Allí ha latido durante décadas, (y toda­vía continúa), un senti­miento de guerra y de invasión británica que prosigue debido a que muchos viven aislados y a que sólo cuentan con la visión de la generación de sus padres y abuelos. Hay una clara división entre las ciudades, (las zonas industrializadas), con una visión moder­na, y la zona rural, con una postura más tradi­cional. Me duele que estas personas mayores piensen así, y que fomen­ten el desarrollo de otra guerra civil. Estas mis­mas personas siguen recolectando dinero para los prisioneros de las cárceles, pero ya no obtienen ningún tipo de apoyo, ni de respaldo de los Gobiernos.


"No recibí amenazas por salirme, pero mis colegas me vigilaban"

-El libro le ha servido a usted para pedir perdón por sus acciones dentro del IRA y para relatar su historia. Fue en la cárcel donde empezó a sentir esa necesidad, ¿por qué?
-Es complicado de expli­car. Después de salir de la cárcel mucha gente, fami­liares y periodistas, inten­taban contactar conmigo para que les contase mi historia. En ese momento me estaba leyendo Por quién doblan las campa­nas de Ernest Hemingway y pensé que tenía una his­toria similar, lo que me motivó para escribir la mía propia. Cuando me aden­tré en el IRA, era un joven lleno de fuerza y de pasión, donde todo me parecía muy simple; todo era blanco o negro. La verdadera cara de la violencia es solo una y no tiene salida: la muerte o la cárcel. Yo fui un afortunado que sobrevivió y que en la cárcel maduró y aprendió los valores humanos gracias al catolicismo, que me ense­ñó a seguir mi conciencia promoviendo la paz. En cuanto te paras a pensar comprendes lo que has hecho mal y todo el dolor que has causado a gente ino­cente. Fue muy difícil ese cambio en la cárcel, con mis compañeros al lado que me vigilaban, pero la Iglesia se acercó a esos líderes terro­ristas para hacerles entrar en razón.



-¿Sufrió algún tipo de amenaza por ese deseo de querer dejar la orga­nización terrorista?
-No, la verdad es que no. El IRA, durante toda su historia, ha visto a cientos de personas entrar y a cientos de personas salir, algo que en España no podría ser porque te ame­nazan de muerte. Nuestra tradición es distinta; pue­des sobrevivir. En ese momento yo intentaba acercar a la organización con la Iglesia para llegar a un acuerdo de paz.


-¿Cree usted que otros compañeros suyos tam­bién estaban dispuestos a pedir perdón y salir del IRA?
-Estoy convencido. Cuan­do yo escribí mis cartas en las que pedía perdón a las víctimas, muchos de mis ex compañeros, que tam­bién estaban en prisión, me decían: “Shane, cuan­do no pedías perdón esta­bas loco. Ahora que lo pides, mucho más”. El declararse culpable y pedir perdón era algo inconcebible, y más aún si ésto se hacía público. Por ese temor, muchos no se atrevían a dar el paso. Era más fácil no decir nada.


-Muchas de las víctimas critican que su perdón estaba dentro de una auténtica provocación. ¿Qué les diría?
-Es muy difícil perdonar un dolor tan grande que no tiene vuelta atrás. El Gobierno no nos creía ni los medios de comunica­ción ni la mayoría de las víctimas, aunque milagro­samente tengo que decir que algunas sí lo hicieron. Quiero confesar que nunca se pide perdón por las víc­timas, ni siquiera por uno mismo. Tú pides perdón por tu fe, por tus valores, por Dios, en mi caso. De alguna manera, no impor­ta lo que las víctimas digan. Me reencontré con unos valores que me lleva­ron a hacer lo correcto.





-¿Fue su fe entonces lo que le llevó a pedirles perdón?
-Sí, sí, seguro. Yo sabía que esto no me iba a traer más amigos y que mucha gente no me iba a creer, es un gran coste. Es muy fácil condenar al hijo pródigo y después no escuchar más.


"En algunas zonas rurales se sigue pidiendo dinero para los prisioneros"

-¿Cómo estaba organi­zada la banda?
-Era una gran organiza­ción con contactos en América y fuera del país, pero era difícil mantener una línea común. Había diferencias entre unas zonas y otras, como entre la ciudad y el campo. Algu­nas personas estaban a favor de matar y poner bombas sin ningún tipo de aviso, y otras en cambio no lo estaban. Diferentes ten­dencias e ideologías, algu­nos comunistas, otros socialistas. La verdad es que fue un auténtico mila­gro llegar a una paz común. Había días en los que nos despertábamos y las noticias contaban que había habido un nuevo atentado del IRA. Noso­tros desconocíamos quién había sido. Era una banda organizada, pero a la vez desorganizada como otras muchas. Nadie está com­pletamente seguro de lo que sucede. Fue un mila­gro que Adams y McGui­ness llegasen a reunificar al 95% de la organización y les obligasen a dejar las armas.

-¿Cómo era la relación con sus padres? Usted relata en su libro que ellos desconocían su per­tenencia a la banda.
-Yo crecí en Derry, la segunda ciudad de Irlan­da del Norte después de Belfast, según se decía entonces “en el lado inco­rrecto”. Por eso, aunque mi padre siempre condenó la violencia, mantenía con él conversaciones sobre nuestra situación. Yo nunca entendí por qué nos teníamos que sentir infe­riores a los británicos. Su hermano mayor, mi tío George, luchó por la inde­pendencia del país y su imagen era la de un gran patriota. Yo era muy joven y me encantaba leer libros sobre aventuras y sobre la historia de Irlanda y de ahí desarrollé ese deseo para implicarme en la lucha. Estaba motivado e impre­sionado por el pasado de mi tío. Pero la diferencia con él era que yo ya vivía en una nueva época, una nueva era de respeto a los Derechos Humanos. Mi sueño no era real, pero a mí me parecía que había un uniforme preparado para mí. Muchas personas inocentes eran asesinadas, gente cercana.
-¿Pero usted nunca le comunicó a sus padres esa ambición que tenía?
-No, nunca les confesé que pensaba unirme a la organización. Pero sí mantuve interesantes conversaciones sobre por qué nos sentíamos ciuda­danos de segunda en el lugar en el que habíamos nacido. Ellos negaban con la cabeza y me decían que todo era muy complicado, más de lo que pensaba, porque había gente ino­cente muriendo a nuestro alrededor.

-¿Cómo es ahora la con­vivencia entre protes­tantes y católicos?
-Ahora, gracias a la demo­cracia, todo es diferente. No profesamos la misma religión, pero hay igual­dad y respeto. Algo que no fue fácil, pero que ahora existe.

-¿Qué opina del escán­dalo de la mujer del pri­mer ministro Robinson que le ha llevado a dejar su puesto durante seis semanas y que, según los analistas, podría acabar en una ruptura del Gobierno?
-Para los irlandeses fue un verdadero escándalo que al principio todo el mundo se resistía a creer. Durante las primeras semanas toda la población estaba expectan­te de lo que contaban sobre el caso pero ahora, para ser honesto, creo que forma parte de otra vieja noticia ya olvidada.


"Ni ETA es el IRA ni Batasuna el Sinn Fein, son distintos"

-¿Por qué al etarra vasco De Juana Chaos se le trató como a un verdadero héroe en Belfast?
-No creo que “héroe” sea el calificativo exacto para des­cribir el recibimiento. De hecho, hay que tener en cuenta que en ese momen­to el Sinn Fein buscaba algún tipo de reconoci­miento y de éxito interna­cional para llegar hasta el conflicto vasco. Pensaron quizás que podrían influenciar a este hombre y crear similitudes, pero son casos muy diferentes. ETAno es el IRA, ni Bata­suna, en su tiempo, el Sinn Fein. Y ahora, este hombre permanece apartado en el olvido.

-¿Qué le diría al Gobier­no español?
-Esto es exactamente lo que le diría: no tengo nada que decirle, nada. Es importante para ETAsaber que el mundo cambió con el 11S; ya no hay cabida para la violencia, es una pérdida de tiempo que no lleva a ninguna parte. Una lección que debería apren­der el Ejecutivo español es que la única solución está en que la banda armada de ETAdeje de un lado las armas, si no, no deben hacer nada. No hay otra salida. Es un tema que tiene que ver con el respeto a las personas y a la demo­cracia. Nadie puede nego­ciar con gente que se encuentra preparada para matar inocentes.

-¿Cree que un acuerdo como el del Viernes Santo sucederá en España?
-Hasta que no se tengan las ideas claras, me temo que no. Hasta que no se escuche a la sociedad vasca y los líderes de ETA se topen de bruces con la rea­lidad y maduren, no creo que suceda.

-¿Cómo es su vida ahora?
-Vivo en Dublín, donde trabajo y estudio, pero la sombra de mi pasado me persigue, sobre todo cuan­do viajo y noto que me miran. No sé si podré olvi­dar mi pasado algún día y despejar esta carga. No obstante, cada día me levanto pensando que puedo seguir adelante.


Con 10 años empezó su lucha, con 15 entró en la banda y con 19 fue arrestado

“Le envié una carta bomba al primer ministro”

“Envié varias cartas bomba, una de ellas a la residencia del pri­mer ministro británico, lo que me convirtió en el hombre más buscado de Gran Bretaña”. Éste era Shane O’ Doherty. Un niño de familia católica de Derry que con tan sólo 10 años fue capaz de escribir en su diario lo siguiente: “Cuando sea mayor quiero lu­char y si es necesario morir por la libertad de Irlanda”.
Y así de claro lo tenía, que tan sólo cinco años después, durante los cuales no paró hasta encontrar a sus ‘ídolos’ terroristas, acudien­do a sus reuniones clandestinas. Luego entró a formar parte de la organización criminal coinvirtiéndose en el líder del Comando de Artefactos. A los 17 fue testigo di­recto del Domingo Sangriento y aseguró que su único objetivo en la vida era “vivir para la lucha ar­mada y para el IRA”. Hirió a varios civiles con sus bombas, a los que finalmente terminaría pidiendo perdón públicamente mediante cartas. Muchas de las víctimas le rechazaron, e incluso se enfada­ron aún más porque aseguraron que se trataba de una auténtica provocación, “sin ninguna vali­dez, y sin ningún sentido”.

“Cuando sea mayor quiero luchar o morir por nuestra libertad”

En el año 1975, con 19 años, fue apresado en su propia casa, desarmado, bajo la atenta mira­da de su madre, que no entendía por qué los agentes detenían a su querido hijo. Sus padres des­conocían que era un terrorista. El arresto se produjo durante un alto el fuego de la organización y Shane, después de recibir una sentencia de 30 cadenas perpe­tuas, cumplió una condena de 14 años entre rejas. Fueron esos años encerrado en la cárcel lo que verdaderamente cambió su vida. Allí conoció a varios sacer­dotes que le ayudaron en su ca­mino a la conversión y a la me­ditación. En su celda se pasaba los días pensando y leyendo la Biblia; él subraya que no sabe muy bien por qué. En su libro Shane apunta que fue durante su condena cuando afirmó que “como ya sabía hacer la guerra quería aprender a hacer la paz”. Así, el ex terrorista señala que cuando era joven se involucró tanto en el terrorismo que” ni siquiera hubiera podido decir lo que ocurría políticamente en Irlanda del Norte o en el mundo en general”.

Belén Palancar

2/3/10

Aurelio Ruiz Enebral 24 de noviembre de 2009 (Fóro de Debate Político Ágora)

El terrorista que pidió perdón

"Estaba desesperado por ser un héroe, por ser un mártir, por salvar a la gente". Así explicó Shane O'Doherty, ex-terrorista del IRA arrepentido, por qué con sólo quince años entró en esta banda terrorista. Durante cinco años preparó y colocó explosivos, disparó a soldados británicos y envió decenas de cartas-bomba a Londres. Después de ser detenido con veinte años fue condenado a treinta cadenas perpetuas. Todo ese tiempo para pensar en la cárcel lo llevaron a arrepentirse de sus crímenes y pedir perdón a la personas heridas en sus atentados. "Catorce años te hacen evaluarlo todo", confesó O'Doherty, que se dio cuenta de su error al estudiar los Derechos Humanos y leer los cuatro Evangelios en una noche. "Estaba avergonzado del IRA" y "sentí la obligación de pedir perdón". Perdón. Palabra tabú para sus compañeros del IRA, que le retiraron la palabra y le decían que había cambiado "para hacer su vida más fácil"; pero también para muchas víctimas y políticos, que "pensaban que volvería a ser un terrorista". Toda esta experiencia la dejó escrita en The Volunteer (No más bombas en la edición en español), el primer testimonio de un miembro arrepentido del IRA.


Shane O'Doherty enmarcó su historia personal en el marco del conflicto irlandés. "Una historia muy triste", en la que "todo el mundo puede contar víctimas", que estalló a comienzos del siglo XX con la Revolución Católica aplastada por los británicos y que, en 1921 y tras una "terrible" guerra civil en la que "los jóvenes debían sacrificar sus vidas", dio como resultado una República de Irlanda independiente en el Sur y el Norte ("las mejores tierra, las más ricas, las más industriales") aún como parte de Gran Bretaña. "¿Por qué vivimos dentro de Gran Bretaña?", le preguntó Shane a su padre cuando era pequeño. No recibió respuesta a esta pregunta, más aún, la realidad que veía día a día en Derry, su pueblo natal, le hizo preguntarse por qué la falta de trabajo obligaba a sus conocidos católicos a emigrar; por qué los protestantes iban armados con pistolas y los católicos no tenían forma de defenderse; por qué veía arder la ciudad de camino al colegio. Entonces comenzaron las marchas por los derechos civiles: "cuando los británicos estaban dormidos, los católicos despertaron". Los católicos se preguntaban dónde estaba el IRA y protestaban por su ausencia con pintadas como «I Ran Away» («Me escapé»). El Ejército Republicano Irlandés (IRA) se convirtió en la policía de los católicos, se hizo parte del paisaje de muchas ciudades del Ulster... hasta que el Domingo Sangriento (1972) dio una dimensión mayor al conflicto. La masacre provocada por los francotiradores británicos provocó el reclutamiento de miles de voluntarios, muchos de corta edad, como Shane ("todos mis amigos estaban en el IRA"). Y es que "los jóvenes suelen pensar cosas muy extremas, hacer muchas locuras".

La cárcel y el paso del tiempo hizo que O'Doherty se arrepintiera de «sus locuras» y cambiara el enfoque: "la cuestión importante no es quién tiene razón, sino respetar los Derechos Humanos. Si todos los respetamos, podemos tener un diálogo civilizado". A partir de entonces, Shane se comprometió con la búsqueda de la paz para Irlanda.

Como despedida, Shane O'Doherty quiso (ante un auditorio abarrotado) dar su visión del final del terrorismo, apostando por el diálogo ("no confundir negociación con conversación"): "Si esperas a que la gente deje de poner bombas, nunca lo hará [...] La democracia debe ir a los terroristas, como los curas a los pecadores o los médicos a los enfermos".

25/11/09

Una breve historia de mí y de Irlanda

Así tituló Shane su conferencia del viernes en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y que, debido a la cantidad de gente que asisitió, tuvo que cambiar su ubicación varias veces para terminar ofreciéndose en el Salón de Actos del campus de Vicálvaro. Asistieron unas 300 personas, en su mayoría estudiantes, por supuesto, pero también gente externa a la Universidad.


Primero Shane hizo un breve resumen de la historia de Irlanda, para que todos entendiéramos el trasfondo histórico del Ejército Republicano Irlandés. Después nos habló de los principios del IRA y terminó contando cómo entró él, qué le hizo arrepentirse y su opinión sobre el conflicto vasco. Dejó claro que con los terroristas tiene que haber diálogo pero no negociación.


Sólo deciros que fue un éxito y que hubo bastantes preguntas, aunque por desgracia, no hubo tiempo para todas las que Shane hubiera querido contestar. Esperemos que haya nuevas oportunidades.

16/6/09

En el Nombre del Padre

Probablemente la mayoría de vosotros hayáis visto ésta película del director irlandés Jim Sheridan. “En el Nombre del Padre” (1993), cuenta la historia de Gerry Conlon, un gamberro que, en la atormentada Belfast de los años 70, sólo sabe beber e ir de juerga, para disgusto de su padre Giuseppe, un hombre tranquilo y educado. Cuando Gerry se enfrenta al IRA, su padre le manda a Inglaterra, pero acaba en el sitio equivocado en el momento equivocado. Aunque es inocente se ve obligado a confesar su participación en un atentado terrorista y es condenado a cadena perpetua junto al resto de los "cuatro de Guildford". Su padre Giuseppe es también arrestado y encarcelado, y durante su estancia en la cárcel, Gerry descubre que la aparente fragilidad de su padre esconde en realidad una gran fuerza y sabiduría interior. Con la ayuda de Gareth Peirce, una abogada entregada a la causa, Gerry se propone demostrar su inocencia, limpiar el nombre de su padre y airear la verdad de uno de los más lamentables errores legales de la historia reciente.

Como habréis leído en No Más Bombas, Shane conocía a los responsables del atentado ocurrido en el pub y del que se acusaba a Gerry y a su familia y por tanto sabía que eran totalmente inocentes. Escribió a un montón de cargos importantes para dar a conocer tan terrible injusticia e involucró a su abogada, Gareth Peirce, para que les ayudase.

Gerry Conlon, al igual que parte de su familia, pasó 15 años en la cárcel por algo que no había hecho e incluso vio a su padre morir en ella. En el año 90 Gerry publicó su historia, Proved Innocent, y en ella se refiere a Shane como una de sus dos “gracias salvadoras” por todo lo que hizo por ellos, no sólo de cara a que se reconociera su inocencia públicamente sino también dentro de la cárcel en su relación con el resto de presos irlandeses.
Hablando de Shane, Gerry Conlon dice en su biografía: “Le habían arrestado cuando todavía era adolescente por haber enviado un montón de cartas bomba a gente importante de Inglaterra, pero aunque era del IRA tenía su propia ley. No mucho más tarde hizo un comunicado público en el que renunció a la violencia y pidió perdón a sus víctimas. Por esta época, aún así, Doc era todavía miembro del grupo republicano, pero vio que yo tenía problemas y se encargó de que se me empezase a reconocer.”


23/3/09

Shane en el programa Testimonio de La 2 de RTVE

Si habéis seguido el blog o si leéis los artículos que se han ido publicando, ya sabréis que gran parte de la conversión total de Shane se debe a su fe. Aunque el tema de la fe y de creer en Dios parece que ahora no está muy "de moda", ójala muchos terroristas siguieran sus pasos.

Ayer domingo en el programa Testimonio de La 2 de Televisón Española, se emitió el vídeo que el equipo filmó en diciembre, cuando Shane estuvo en Madrid para promocionar No Más Bombas. En el relata parte de su conversión desde el punto de vista de su fe.

El vídeo estará en la web durante toda la semana:

http://www.rtve.es/alacarta/todos/abecedario/T.html#454657

Espero que os guste!

28/1/09

Artículo sobre Shane en El País... en 1976!!!

Este artículo apareció en El País en septiembre de 1976. Ahora que Shane ha vuelto a ser noticia en España por la publicación de su autobiografía, el periódico no ha publicado nada... Una pena..., ya que está claro que podemos aprender mucho de toda la situación... Irlanda del Norte ha conseguido la paz. ¿Y nosotros?


No se vislumbra solución para el problema del Ulster
Un joven irlandés condenado en Londres a cadena perpetua por terrorismo
JUAN CRUZ RUIZ, - Londres - 12/09/1976

Un joven irlandés de veintiún años, Shane O'Doherty, ha sido condenado en Londres a cadena perpetua como autor del envío de 23 cartas explosivas que en 1975 recibieron diferentes personalidades británicas.

La sentencia fue dada a conocer al mismo tiempo en que el Parlamento de Dublín, en la República de Irlanda, aprobaba medidas para combatir el terrorismo, y el primer ministro Callaghan nombraba al ex ministro del Ejército, Roy Mason, secretario de Estado para Asuntos del Ulster. Mason, como su antecesor, Merlyn Rees, va a Irlanda del Norte con el propósito de acabar gradualmente con la presencia del Ejército en el territorio. Parece que las condiciones en que sigue la situación del Ulster no hacen adivinar ninguna solución rápida en ese sentido. El Ulster sigue siendo un polvorín. Para los conservadores, la violencia está animada por fuerzas socialistas extranjeras; para el IRA, por la permanencia de las tropas británicas en la provincia. En medio del conflicto, el caso del joven irlandés condenado a cadena perpetua, -puesto que, dijo el juez, la horca ha sido abolida- es otro ejemplo de la imposibilidad de un entendimiento entre las distintas facciones en lucha.O'Doherty, que era un estudiante de química de la Universidad de Dublín, escribió al principio de su primer ensayo escolar, cuando sólo tenía seis años: «Quiero morir por Irlanda».

A los dieciocho se unió a los provisionales del IRA. Utilizando sus conocimientos químicos se convirtió pronto en el principal experto en explosivos de la organización militante católica.
En un piso de Londonderry, muy cerca de donde vivían sus padres, que creían que Shane seguía estudiando en Dublín, el joven químico preparó los más sofisticados artefactos, algunos de los cuales inventó él mismo.

Se especializó en cartas explosivas. Durante el verano de 1975, envió 23 a otros tantos políticos, sacerdotes, jueces y funcionarios británicos. Ninguno de los objetivos de sus bombas postales murió. Sin embargo, su novia falleció cuando uno de los artefactos preparado por Shane explotó inesparadamente en el piso que ambos ocupaban.

Desde que comenzó el juicio en el que se le ha condenado a cadena perpetua, O'Doherty se negó a reconocer al jurado, se definió a sí mismo como un «soldado, prisionero político del Ejército de ocupación» y pidió perdón por los daños que pudo haber causado a «los trabajadores ingleses» que en algunos casos abrieron las cartas que él envió.

El caso de O'Doherty, -desde los seis años se propuso, luchar hasta la muerte por Irlanda-, es un reflejo más de la situación que se respira en el Ulster. Los sucesivos Gobiernos que han querido resolverla se han encontrado con que el enfrentamiento es irrefrenable: si los combatientes decrecen en número, se hacen más efectivos desde el punto de vista de la técnica.

El propósito de los laboristas con respecto a la provincia es el de crear, las condiciones para hacer posible la salida del Ejército del territorio. Cuando tomó posesión de su cargo de ministro para Asuntos del Ulster, Merlyn Rees dijo: Mientras tengamos que mantener aquí las tropas, el Gobierno habrá fracasado.

Pero las tropas siguen allí, y no se espera que su sucesor, Roy Mason, que ha sido hasta ahora ministro del Ejército, pueda superar lo que Rees ha logrado por devolver un cierto estado de normalidad callejera a Irlanda del Norte.

Mason, además, ya se encuentra con la oposición de algunos grupos políticos moderados de la provincia. Gerry Fitt, del Partido Socialdemócrata Laborista, de tendencia republicana, ha dicho que el nuevo encargado de los Asuntos del Ulster es un hombre poco de fiar porque como ministro del Ejército no ha tomado medidas disciplinarias contra los soldados acusados de maltratar a ciudadanos irlandeses.

27/1/09

Entrevista a Shane

Con motivo de la reciente publicación de su autobiografía, No Más Bombas, en España, Shane O’Doherty nos expresa en esta entrevista sus opiniones respecto al problema del terrorismo, que tanto sacude a nuestro país.

¿Cuál crees que es nuestro mayor reto ante la lucha contra el terrorismo?
Cuando hay un conflicto armado, conseguir la paz es lo primero que deseamos y es sin duda un milagro, pero una vez lograda la paz, todavía queda mucho por hacer. No basta simplemente con acabar con la violencia. Muchos de los involucrados opinarán que la situación ha cambiado debido a algún acuerdo o negociación, pero sin llegar al convencimiento.
Lo que tenemos que explicar, sobre todo a los jóvenes y a las nuevas generaciones, es que la guerra, la violencia, el terrorismo, la violación de los derechos humanos son una equivocación. Tenemos que dar razones para acabar con la violencia, no sólo llegar a acuerdos, y no se está haciendo.

Aunque hayamos conseguido la paz, como ha ocurrido en Irlanda, ya hay nuevos grupos, que no estando de acuerdo con el proceso de paz ni con la política, están consiguiendo que gente joven se vuelva a involucrar.
Si hay dificultades en llegar a un acuerdo, estos jóvenes dirán, “volvamos a la lucha”, porque nadie les habrá dado razones para dejar la violencia, razones para perseguir la paz. Necesitamos un proceso de conversión y de esclarecimiento, de tomar responsabilidades ante los derechos humanos, no sólo negociaciones.

¿Qué fue lo que más te influyó en tu camino hacia la conversión?
Los cuatro Evangelios… Una vez, todavía en la cárcel de Brixton, en Londres, le pedí en tono desafiante a uno de los capellanes que me diera pruebas de que Dios existía. Me lanzó los Evangelios y me los leí en una noche, de un tirón. El hecho de leer los cuatro de una vez, con esas cuatro descripciones tan profundas, me dio una visión íntegra de Jesucristo. Lo que me chocó fue que la figura divina de Jesucristo, con una causa divina, sagrada e inocente, nunca usaba la violencia, hablaba de amar al prójimo, y yo, con una causa política, ni divina, ni sagrada ni inocente, estaba dispuesto a usar la violencia. Los Evangelios comenzaron a desafiarme y mi propia conciencia me empezó a condenar. Tenía que reconciliarme con mis víctimas, con Dios y conmigo mismo.

¿Qué efecto esperas que tenga la publicación de tu libro en España?
Espero que nadie que lea mi libro - especialmente los jóvenes – cometa los mismos errores que cometí yo; que aprendan de mi experiencia, que vean que todas esas promesas de cambiar el mundo mediante la violencia son siempre falsas porque al matar o herir a otros seres humanos, lo único que se logra es cometer más injusticias en lugar de ponerles fin. Te conviertes en transgresor de los derechos humanos. Espero que mi libro sirva de advertencia a aquellos que siguen el camino de la violencia: es un callejón sin salida.

¿Qué dirías a aquellos que se resisten a perdonar?
No tengo nada que decir a los que se niegan a perdonar. El perdón tiene que venir del corazón y del alma, de lo más profundo de cada uno. Si alguien no sabe perdonar desde lo más profundo de su corazón, entonces Dios es el único que le puede ayudar.

¿Y a los que no se arrepienten de lo que han hecho?
Vivir implica arrepentirse de cosas, haber vivido y haber intentado luchar, haber cometido errores por inmadurez o por pasión, conocer el arrepentimiento… Todos nos arrepentimos de nuestras debilidades y de nuestros fallos. Negar el arrepentimiento es negar la vida.

En España se compara a menudo a ETA con el IRA. ¿Crees que son comparables?
Aparte del hecho de que tanto la ETA como el IRA se aferraron a la lucha armada antes de ni siquiera haber intentado un activismo político y democrático, de que han matado y mutilado y han cometido innumerables violaciones de los derechos humanos, no hay comparación entre 800 años de ocupación y usurpación británica en la historia de Irlanda y la historia del País Vasco. El Antiguo IRA - como se denominó entre 1918 y 1922 – luchó para establecer la libertad y la democracia en Irlanda y ganó la libertad de 26 de los 32 condados irlandeses. Después, el Antiguo IRA se convirtió en el ejército irlandés, comprometido con el pueblo y el gobierno democrático de Irlanda. Desde 1922 ha habido nuevos grupos que han explotado el nombre del IRA y que nunca han gozado del apoyo de la nación ni del gobierno de Irlanda. La lucha armada se declaró extinguida definitivamente a finales de los 90.