9/10/14
Congreso Lo Que De Verdad Importa
Una vez más, Shane O'Doherty participará como ponente en el congreso Lo Que De Verdad Importa, que se viene celebrando desde hace años en varias ciudades de España con el fin de acercar a los jóvenes valores humanos universales a través de ponencias universales.
Shane estará mañana, 10 de septiembre, en el congreso de Barcelona y el día 29 en el de Valencia. El año pasado participó en el de Zaragoza y en 2010 en Madrid.
En el congreso Shane expondrá a los jóvenes su trayectoria de vida y contará qué fue lo que le llevó a ofrecerse como voluntario para luchar en el IRA, pero, sobre todo, por qué decidió arrepentirse y renunciar a la lucha armada.
Junto a él participarán Miriam Fernández, que ya participó con Shane en el de 2010, y Albert Bosch, deportista, emprendedor y escritor.
Podréis seguir el congreso den directo a través de la web de la organización: www.loquedeverdadimporta.org
23/3/10
Shane O’Doherty, el ex terrorista del IRA que pidió perdón
Dice que la sombra de su pasado como terrorista aún le persigue. Tras pasar 14 años entre rejas y pedir perdón a sus víctimas, Shane O’Doherty confiesa que aun así llevará el letrero de asesino cargando en su espalda toda su vida. Pero él asegura que aunque no lo pueda borrar, su fe y su acercamiento a Dios le cambiaron la vida.
Shane escribió un libro, No más bombas, en el que cuenta cómo la cárcel le ayudó a quitarse la venda y a comprender que “la violencia no tiene ninguna justificación y mientras los terroristas no se den cuenta de ello, no hay nada que hacer”. Algo que según el ex revolucionario, todos los Gobiernos deberían tener en cuenta.
-Hace un mes un policía del Ulster resultó herido a causa de una bomba. El año pasado dos soldados británicos murieron a manos de unos disidentes del IRA. Algunos expertos puntualizan que el final de esta organización terrorista en Irlanda del Norte no está escrito. ¿Comparte usted esta opinión?
-El 95% del IRA abandonó completamente la guerra y dejó las armas en 2005. Esto fue un auténtico milagro, pero sucedió en un momento en el que la banda terrorista ya no contaba con el mismo respaldo. La mayoría de católicos estaban de acuerdo en acabar con la tragedia gracias al importante papel de la Iglesia católica. Se apoyó la vía democrática y el Sinn Fein consiguió una mayor representación en el Parlamento. Ahora la población aplaude las decisiones tomadas por el partido que cuenta ya con 24 diputados en la Asamblea. Por eso, los que apoyan a esa minoría de disidentes son casi invisibles; son muy pocos y carecen de respaldo.
-¿Qué fue clave para dicho cambio?
-Sin duda, la actitud de la gente. La comunidad internacional ha cambiado y la policía ha ayudado a restablecer la paz. Yo vivo en Dublín, pero cuando viajo por mi país me doy cuenta de que muchos de estos disidentes no provienen de Irlanda del Norte, si no de pequeños pueblos de la República. Allí ha latido durante décadas, (y todavía continúa), un sentimiento de guerra y de invasión británica que prosigue debido a que muchos viven aislados y a que sólo cuentan con la visión de la generación de sus padres y abuelos. Hay una clara división entre las ciudades, (las zonas industrializadas), con una visión moderna, y la zona rural, con una postura más tradicional. Me duele que estas personas mayores piensen así, y que fomenten el desarrollo de otra guerra civil. Estas mismas personas siguen recolectando dinero para los prisioneros de las cárceles, pero ya no obtienen ningún tipo de apoyo, ni de respaldo de los Gobiernos.
"No recibí amenazas por salirme, pero mis colegas me vigilaban"
-El libro le ha servido a usted para pedir perdón por sus acciones dentro del IRA y para relatar su historia. Fue en la cárcel donde empezó a sentir esa necesidad, ¿por qué?
-Es complicado de explicar. Después de salir de la cárcel mucha gente, familiares y periodistas, intentaban contactar conmigo para que les contase mi historia. En ese momento me estaba leyendo Por quién doblan las campanas de Ernest Hemingway y pensé que tenía una historia similar, lo que me motivó para escribir la mía propia. Cuando me adentré en el IRA, era un joven lleno de fuerza y de pasión, donde todo me parecía muy simple; todo era blanco o negro. La verdadera cara de la violencia es solo una y no tiene salida: la muerte o la cárcel. Yo fui un afortunado que sobrevivió y que en la cárcel maduró y aprendió los valores humanos gracias al catolicismo, que me enseñó a seguir mi conciencia promoviendo la paz. En cuanto te paras a pensar comprendes lo que has hecho mal y todo el dolor que has causado a gente inocente. Fue muy difícil ese cambio en la cárcel, con mis compañeros al lado que me vigilaban, pero la Iglesia se acercó a esos líderes terroristas para hacerles entrar en razón.
-¿Sufrió algún tipo de amenaza por ese deseo de querer dejar la organización terrorista?
-No, la verdad es que no. El IRA, durante toda su historia, ha visto a cientos de personas entrar y a cientos de personas salir, algo que en España no podría ser porque te amenazan de muerte. Nuestra tradición es distinta; puedes sobrevivir. En ese momento yo intentaba acercar a la organización con la Iglesia para llegar a un acuerdo de paz.
-¿Cree usted que otros compañeros suyos también estaban dispuestos a pedir perdón y salir del IRA?
-Estoy convencido. Cuando yo escribí mis cartas en las que pedía perdón a las víctimas, muchos de mis ex compañeros, que también estaban en prisión, me decían: “Shane, cuando no pedías perdón estabas loco. Ahora que lo pides, mucho más”. El declararse culpable y pedir perdón era algo inconcebible, y más aún si ésto se hacía público. Por ese temor, muchos no se atrevían a dar el paso. Era más fácil no decir nada.
-Muchas de las víctimas critican que su perdón estaba dentro de una auténtica provocación. ¿Qué les diría?
-Es muy difícil perdonar un dolor tan grande que no tiene vuelta atrás. El Gobierno no nos creía ni los medios de comunicación ni la mayoría de las víctimas, aunque milagrosamente tengo que decir que algunas sí lo hicieron. Quiero confesar que nunca se pide perdón por las víctimas, ni siquiera por uno mismo. Tú pides perdón por tu fe, por tus valores, por Dios, en mi caso. De alguna manera, no importa lo que las víctimas digan. Me reencontré con unos valores que me llevaron a hacer lo correcto.

-¿Fue su fe entonces lo que le llevó a pedirles perdón?
-Sí, sí, seguro. Yo sabía que esto no me iba a traer más amigos y que mucha gente no me iba a creer, es un gran coste. Es muy fácil condenar al hijo pródigo y después no escuchar más.
"En algunas zonas rurales se sigue pidiendo dinero para los prisioneros"
-¿Cómo estaba organizada la banda?
-Era una gran organización con contactos en América y fuera del país, pero era difícil mantener una línea común. Había diferencias entre unas zonas y otras, como entre la ciudad y el campo. Algunas personas estaban a favor de matar y poner bombas sin ningún tipo de aviso, y otras en cambio no lo estaban. Diferentes tendencias e ideologías, algunos comunistas, otros socialistas. La verdad es que fue un auténtico milagro llegar a una paz común. Había días en los que nos despertábamos y las noticias contaban que había habido un nuevo atentado del IRA. Nosotros desconocíamos quién había sido. Era una banda organizada, pero a la vez desorganizada como otras muchas. Nadie está completamente seguro de lo que sucede. Fue un milagro que Adams y McGuiness llegasen a reunificar al 95% de la organización y les obligasen a dejar las armas.
-¿Cómo era la relación con sus padres? Usted relata en su libro que ellos desconocían su pertenencia a la banda.
-Yo crecí en Derry, la segunda ciudad de Irlanda del Norte después de Belfast, según se decía entonces “en el lado incorrecto”. Por eso, aunque mi padre siempre condenó la violencia, mantenía con él conversaciones sobre nuestra situación. Yo nunca entendí por qué nos teníamos que sentir inferiores a los británicos. Su hermano mayor, mi tío George, luchó por la independencia del país y su imagen era la de un gran patriota. Yo era muy joven y me encantaba leer libros sobre aventuras y sobre la historia de Irlanda y de ahí desarrollé ese deseo para implicarme en la lucha. Estaba motivado e impresionado por el pasado de mi tío. Pero la diferencia con él era que yo ya vivía en una nueva época, una nueva era de respeto a los Derechos Humanos. Mi sueño no era real, pero a mí me parecía que había un uniforme preparado para mí. Muchas personas inocentes eran asesinadas, gente cercana.
-¿Pero usted nunca le comunicó a sus padres esa ambición que tenía?
-No, nunca les confesé que pensaba unirme a la organización. Pero sí mantuve interesantes conversaciones sobre por qué nos sentíamos ciudadanos de segunda en el lugar en el que habíamos nacido. Ellos negaban con la cabeza y me decían que todo era muy complicado, más de lo que pensaba, porque había gente inocente muriendo a nuestro alrededor.
-¿Cómo es ahora la convivencia entre protestantes y católicos?
-Ahora, gracias a la democracia, todo es diferente. No profesamos la misma religión, pero hay igualdad y respeto. Algo que no fue fácil, pero que ahora existe.
-¿Qué opina del escándalo de la mujer del primer ministro Robinson que le ha llevado a dejar su puesto durante seis semanas y que, según los analistas, podría acabar en una ruptura del Gobierno?
-Para los irlandeses fue un verdadero escándalo que al principio todo el mundo se resistía a creer. Durante las primeras semanas toda la población estaba expectante de lo que contaban sobre el caso pero ahora, para ser honesto, creo que forma parte de otra vieja noticia ya olvidada.
"Ni ETA es el IRA ni Batasuna el Sinn Fein, son distintos"
-¿Por qué al etarra vasco De Juana Chaos se le trató como a un verdadero héroe en Belfast?
-No creo que “héroe” sea el calificativo exacto para describir el recibimiento. De hecho, hay que tener en cuenta que en ese momento el Sinn Fein buscaba algún tipo de reconocimiento y de éxito internacional para llegar hasta el conflicto vasco. Pensaron quizás que podrían influenciar a este hombre y crear similitudes, pero son casos muy diferentes. ETAno es el IRA, ni Batasuna, en su tiempo, el Sinn Fein. Y ahora, este hombre permanece apartado en el olvido.
-¿Qué le diría al Gobierno español?
-Esto es exactamente lo que le diría: no tengo nada que decirle, nada. Es importante para ETAsaber que el mundo cambió con el 11S; ya no hay cabida para la violencia, es una pérdida de tiempo que no lleva a ninguna parte. Una lección que debería aprender el Ejecutivo español es que la única solución está en que la banda armada de ETAdeje de un lado las armas, si no, no deben hacer nada. No hay otra salida. Es un tema que tiene que ver con el respeto a las personas y a la democracia. Nadie puede negociar con gente que se encuentra preparada para matar inocentes.
-¿Cree que un acuerdo como el del Viernes Santo sucederá en España?
-Hasta que no se tengan las ideas claras, me temo que no. Hasta que no se escuche a la sociedad vasca y los líderes de ETA se topen de bruces con la realidad y maduren, no creo que suceda.
-¿Cómo es su vida ahora?
-Vivo en Dublín, donde trabajo y estudio, pero la sombra de mi pasado me persigue, sobre todo cuando viajo y noto que me miran. No sé si podré olvidar mi pasado algún día y despejar esta carga. No obstante, cada día me levanto pensando que puedo seguir adelante.
Con 10 años empezó su lucha, con 15 entró en la banda y con 19 fue arrestado
“Le envié una carta bomba al primer ministro”
“Envié varias cartas bomba, una de ellas a la residencia del primer ministro británico, lo que me convirtió en el hombre más buscado de Gran Bretaña”. Éste era Shane O’ Doherty. Un niño de familia católica de Derry que con tan sólo 10 años fue capaz de escribir en su diario lo siguiente: “Cuando sea mayor quiero luchar y si es necesario morir por la libertad de Irlanda”.
Y así de claro lo tenía, que tan sólo cinco años después, durante los cuales no paró hasta encontrar a sus ‘ídolos’ terroristas, acudiendo a sus reuniones clandestinas. Luego entró a formar parte de la organización criminal coinvirtiéndose en el líder del Comando de Artefactos. A los 17 fue testigo directo del Domingo Sangriento y aseguró que su único objetivo en la vida era “vivir para la lucha armada y para el IRA”. Hirió a varios civiles con sus bombas, a los que finalmente terminaría pidiendo perdón públicamente mediante cartas. Muchas de las víctimas le rechazaron, e incluso se enfadaron aún más porque aseguraron que se trataba de una auténtica provocación, “sin ninguna validez, y sin ningún sentido”.
“Cuando sea mayor quiero luchar o morir por nuestra libertad”
En el año 1975, con 19 años, fue apresado en su propia casa, desarmado, bajo la atenta mirada de su madre, que no entendía por qué los agentes detenían a su querido hijo. Sus padres desconocían que era un terrorista. El arresto se produjo durante un alto el fuego de la organización y Shane, después de recibir una sentencia de 30 cadenas perpetuas, cumplió una condena de 14 años entre rejas. Fueron esos años encerrado en la cárcel lo que verdaderamente cambió su vida. Allí conoció a varios sacerdotes que le ayudaron en su camino a la conversión y a la meditación. En su celda se pasaba los días pensando y leyendo la Biblia; él subraya que no sabe muy bien por qué. En su libro Shane apunta que fue durante su condena cuando afirmó que “como ya sabía hacer la guerra quería aprender a hacer la paz”. Así, el ex terrorista señala que cuando era joven se involucró tanto en el terrorismo que” ni siquiera hubiera podido decir lo que ocurría políticamente en Irlanda del Norte o en el mundo en general”.
Belén Palancar
25/11/09
Una breve historia de mí y de Irlanda
Primero Shane hizo un breve resumen de la historia de Irlanda, para que todos entendiéramos el trasfondo histórico del Ejército Republicano Irlandés. Después nos habló de los principios del IRA y terminó contando cómo entró él, qué le hizo arrepentirse y su opinión sobre el conflicto vasco. Dejó claro que con los terroristas tiene que haber diálogo pero no negociación.

Sólo deciros que fue un éxito y que hubo bastantes preguntas, aunque por desgracia, no hubo tiempo para todas las que Shane hubiera querido contestar. Esperemos que haya nuevas oportunidades.
11/3/09
«Tendremos algún muerto por año, como en el País Vasco»
No cree que los últimos atentados vuelvan a encender el conflicto. Pero Shane O'Doherty, ex miembro del IRA, considera que los disidentes mantienen la voluntad de perpetrar ataques terroristas que podrían tener entre sus futuros objetivos a líderes del Sinn Fein.
POR E..J. .BLASCO
BELFAST. Estuvo en el IRA y tiene antiguos compañeros entre los disidentes. Shane O'Doherty, autor del libro «EI voluntario. Verdadera historia de un antiguo miembro del IRA», no cree que el Ulster regrese al pasado.

- ¿Habrá una vuelta a la era dura del conflicto norirlandés?
- No. Se trata de incidentes absolutamente aislados. Ha habido una reacción política y mediática desmedida, exactamente lo que esos grupos desean, pues les da publicidad. La sociedad debería acostumbrarse a ataques esporádicos de este tipo, normales hoy de comprar explosivos y armas. Un centenar de personas no puede poner en cuesti6n la democracia. De alguna manera, tenemos que llegar a una situación como en el País Vasco, donde la gente no cambia su opinión sobre el marco político y la democracia porque haya algunas muertes cada año.
- ¿Por qué hay una vuelta de la violencia?
- Hace diez años hubo una declaración de paz, pero no de principios compartidos. Desde entonces no se ha hecho nada por explicar que la violencia y los asesinatos son malos, que la «guerra» fue algo equivocado por ambas partes. Así que la gente joven sabe que hay una declaración de paz, pero cree que fue un acuerdo meramente político, no sobre principios basados en los derechos humanos.
-¿Hay riesgo de algún acto de venganza de los paramilitares protestantes?
-Absolutamente. Los grupos lealistas no han entregado sus armas en todo el proceso de paz. El Gobierno ha aceptado esa situación e incluso les da dinero para sus actividades en los barrios. Y los disidentes republicanos están esperando que se venguen matando católicos, porque así entrarían en la espiral de violencia que desean.
- ¿Por qué se está enrolando gente en los grupos republicanos disidentes?
- En los últimos cuatro o cinco años se ha producido un aumento del reclutamiento, cuando después de un tiempo de inactividad antiguos miembros del IRA se cansan de no tener “trabajo” y quieren volver a darle sentido a su vida. También antiguos miembros del Sinn Fein comienzan a acusar a esta formación de mal vender los principios que llevaron a la lucha armada. Pero junto a los más experimentados, que lideran las acciones violentas, hay un reclutamiento sobre todo de jóvenes, que se sienten atraídos por la aventura. La crisis económica acentúa todos esos procesos.
-¿Pierden autoridad Gerry Adams y Martin McGuinness en el movimiento republicano?
Probablemente los dirigentes del Sinn Fein serán también objetivo de atentados por parte de los disidentes.
12/12/08
El único terrorista que pidió perdón a sus víctimas explica por qué

Hace dos domingos La Razón publicó un extenso reportaje de Irene Villa, mutilada por ETA en 1991 y periodista en activo, sobre Shane O´Doherty, con motivo de la publicación en España del impactante testimonio de este ex miembro del IRA (Irish Republican Army, Ejército Republicano Irlandés): No más bombas (LibrosLibres).
9/12/08
Cinco años en el IRA, 30 años pidiendo perdón
EDUARDO SUÁREZ
Enviado Especial

El ex terrorista del IRA Shane O’Doherty, en el cementerio de la localidad de Derry, en Irlanda del Norte. / Foto: MIGUEL ÁNGEL FONTA
Hay dos lápidas sobre las que la mirada de Shane se detiene durante más tiempo. Debajo yacen Eamonn Lafferty y Ethel Lynch.A Eamonn lo mató un soldado una noche en el gueto católico de Creggan. Al otro lado de la tapia del cementerio. A Shane le tocaba salir con él a patrullar pero tenía sueño y se quedó echando una cabezada.
Ethel voló por los aires en una de las casas que el IRA usaba como talleres de explosivos. La había adiestrado Shane y siempre se culpó por ello. Sobre todo cuando recién detenido la policía le mostró unas fotos en blanco y negro de su cadáver desnudo, ensangrentado y lleno de puntos. "¡Mira su sangre! ¡Mira sus heridas!", le gritó su interrogador, "¡tú la mataste! ¡Eres un cobarde!".
A Shane el recuerdo de Ethel y Eamonn nunca le ha abandonado del todo. Ni dentro ni fuera de la cárcel. Cuando salió, sus amigos de Derry dejaron de saludarle. Para ellos era un traidor. Pidiendo perdón, les había vendido. "Yo sabía entonces que Gerry Adams y Martin McGuinness estaban negociando por debajo de la mesa", recuerda, "pero no podía decirlo. Luego los líderes de repente hablaron de paz y todos fueron como borregos detrás de ellos. Entonces mis amigos de Derry siguieron sin mirarme a la cara. Esta vez porque yo había predicho como terminaría todo".
Desde que salió de la cárcel, Shane ha llevado una vida de trotamundos. Primero se licenció en Filología Inglesa. Luego trabajó en Suecia como informático y en EEUU como periodista. Estudió para cura pero no llegó a ordenarse. Ahora ayuda a Cáritas en Dublín con las personas sin hogar.
P. ¿Tiene sentido aplicar en España un proceso de paz similar como el irlandés?
R. No. Ése es el modelo para Irlanda del Norte. Y ni siquiera aquí hemos terminado. Con una banda como ETA el Estado debe saber ser generoso pero en el momento adecuado. Esperar a que estén maduros. Si no, no tiene sentido.
P. ¿Cree que el Gobierno español debe hablar con ETA?
R. No si no están preparados. Primero tienen que ser conscientes del sufrimiento que provocan. En sus víctimas y en sus propias familias.
P. Usted se ha arrepentido de sus años en el IRA. ¿Qué le diría a los terroristas de ETA?
R. Les preguntaría si merece la pena segar una vida humana. Cuando uno está dentro, tiende a pensar que su guerra es muy importante. Luego, 30 años después, nadie se acuerda de ella. Hoy aquí en Derry los jóvenes pasan. Sólo les interesan la música y los partidos de la Premier.
P. Y, de haberlo sabido, ¿habría empezado a poner bombas?
R. Creo que no. Pienso en ello todos los días mientras me afeito. En los amigos que están muertos. En las personas que han sufrido. Pienso que todavía tengo este regalo de la vida y me preguntó cómo puedo hacer del mundo un lugar mejor. Y siempre llego a una conclusión: lo mejor que puedo hacer es decirles a otros que no vayan por este camino. Se lo digo ahora a ETA.
Por qué esperar 30 años para entablar una negociación que podríais haber iniciado en el año uno. Para qué llenar las cárceles y enterrar personas durante 30 años. ETA ofende a Dios, a la naturaleza y a los derechos humanos.
Eduardo Suárez, Enviado Especial
23/11/08
Shane O'Doherty

Shane Paul O’Doherty nació en enero de 1955 en Derry, Irlanda del Norte en el seno de una familia católica de clase media. En 1970, con sólo 15 años, se unió al IRA Provisional. El 30 de enero de 1972 fue testigo directo del Domingo Sangriento. Se convirtió en jefe de explosivos del IRA y durante el verano de 1973 llevó a cabo él solo una campaña de cartas bomba en Londres. Aunque no se produjo ninguna muerte, el hecho de que una de ellas entrase en la residencia del Primer Ministro británico le convirtió en el hombre más buscado de Gran Bretaña durante un tiempo. El IRA le felicitó por ello. Fue arrestado durante un alto el fuego en el verano de 1975 y, después de recibir 30 cadenas perpetuas, cumplió una condena de 14 años.
Shane fue uno de los primeros terroristas en manifestar su repulsa por la lucha armada. El 17 de febrero de 1978, el Diario de Derry publicó una carta suya en la que manifestaba su disconformidad con el uso de la violencia como medio para lograr un cambio político. Desde su celda escribió además cartas a sus víctimas pidiendo perdón. Fue liberado el 4 de septiembre de 1989 y una semana después comenzó sus estudios universitarios. A partir de entonces manifestó continuamente en medios de comunicación su condena a la violencia y su petición de que cesase la lucha armada.
Se licenció en Filología Inglesa por el Trinity College en 1993 y obtuvo una Diplomatura Superior en Ingeniería Informática por la Universidad de Dublín en 1999. Trabajó como profesor de informática para inmigrantes con su propia empresa, como editor de una revista para indigentes y como periodista. Después de trabajar como escritor técnico casi tres años en una multinacional sueca en Estocolmo, volvió a Irlanda donde durante 3 años estuvo planteándose su vocación al sacerdocio y trabajando con indigentes. Pasó dos años en el seminario de Dublín estudiando teología y obtuvo una Diplomatura en Filosofía por la Universidad Nacional de Irlanda en Maynooth. En la actualidad reside en Dublín, donde trabaja en una organización para indigentes y acaba de comenzar un Master en Ingeniería Informática.

